Contrariamente a la creencia popular, la secadora está lejos de ser el enemigo número uno de su armario. Hay una tendencia a pensar que poner la ropa en la secadora puede dañarla más rápido que dejarla secar al aire libre. Pero la verdad es que si tu ropa se daña, es sobre todo porque la usas a menudo. La prueba: en 5 kg de ropa secado a máquina Si elige el secador adecuado, la máquina recupera menos de 1 gramo de pelusa. Tanto como si hubieras colgado tu ropa sucia. Y sí, incluso al aire libre, las fibras se sueltan y se van volando… Además, la secadora revuelve la ropa con aire caliente durante un tiempo adecuado. Esto hace que tu ropa sea más suave y más blanda. ¡No más tejidos ásperos y rebeldes!