El destornillador eléctrico inalámbrico está diseñado para ser fácil de manejar en cada rincón. Compacta y ligera (menos de un kilo), funciona con un bajo voltaje (3,6 o 4,8 voltios) y puede, según el modelo, cambiar de posición: recta, como un destornillador convencional, o en arma de fuego para ejercer más fuerza. Un pequeño extra para el trabajo de bricolaje al revés, por ejemplo, para quitar la pared de cristal de una campana de cocina o para montar un mueble: la iluminación LED. Además de la función de desatornillado, que permite cambiar el sentido de giro, algunos modelos incluso incorporan una opción de perforación adicional. Por supuesto, esto no sustituye a un taladro real, pero permite hacer agujeros, por ejemplo, y la batería, su autonomía y el tiempo de recarga son obviamente importantes de tener en cuenta. La tecnología de iones de litio es particularmente eficaz para limitar la autodescarga y aumentar la autonomía del dispositivo.